EL PODER DEL POMPOIR. EJERCICIO SEXUAL PARA MUJERES
Desarrollar los músculos de la pelvis, vientre y los específicamente
vaginales, uretrales y anales son las zonas que debe cuidar la mujer
si quiere convertirse en una gran amante. Estos últimos son
los que deben ser desarrollados más especialmente con vistas
al acto sexual.
LA TÉCNICA DEL POMPOIR.-
Los árabes llamaban Kabbazah, "poseedoras" a las
mujeres que tenían esta habilidad por su capacidad de apretar
con sus músculos vaginales el pene del varón cuando
estaba dentro. Así no solamente hacían gozar más
a su compañero sino que también ellas lograban un
mayor placer. Los chinos y japoneses entrenaban a las mujeres que
debían ser expertas en estas artes haciéndolas "coger"
cosas con la vagina, como una forma de desarrollar los músculos
interiores.
Ejercitarse en el pompoir consiste en contraer los músculos
perivaginales, los del esfínter uretral y los anales. Se
pueden contraer estos músculos durante unos segundos y luego
relajarlos para volver a comenzar una y otra vez el ciclo. También
se pueden contraer y relajar alternativamente. Los dos métodos
son adecuados y pueden alternarse para hacer el ejercicio menos
monótono. Creo que puedes imaginarte las cosas que puedes
hacer cuando desarrolles esta habilidad y tu amante esté
dentro de ti. No sólo podrás gozar más, modular
más tu propio orgasmo sino que puedes hacer las delicias
de él y cuando tu compañero haya llegado al orgasmo
y su pene comience a languidecer, puedes apurarlo todavía
más y prolongar tu gozo estrechándolo dentro de ti.
DESCRIPCIÓN DE LOS EJERCICIOS.-
A estos ejercicios se les llama también ejercicios Kegel,
en honor del médico que los hizo populares en Occidente aunque,
como ya he dicho, su método estaba basado en técnicas
orientales milenarias. Tensar o contraer todos los músculos
de la zona pélvica para después soltarlos o relajarlos
es toda la técnica necesaria. Durante esta tensión
muscular no deben tensarse otros músculos de zonas próximas
tales como los del vientre, glúteos, nalgas, muslos o los
abdominales. El esfuerzo y la energía deben desarrollar únicamente
los músculos de la zona pélvica -músculos vaginales,
anales y la uretra- Para que te hagas una idea la contracción
es algo así como si fueses a emitir una ventosidad pero la
retienes -músculos anales-, como si te estuvieras orinando
pero tuvieses que aguantarte las ganas -uretrales- o como si quisieras
coger un lápiz con la vagina y ponerte a escribir así.
Haciendo estas tres cosas a la vez tensas todos esos músculos
relacionados, tras unos segundos los sueltas y dejas que se relajen
para volver a empezar.
¿CÓMO PRACTICARLOS?
Son unos ejercicios tan sencillos y "tan íntimos"
que puedes practicarlos en cualquier sitio sin que nadie se entere,
es decir, mientras vas al trabajo o esperas tu turno en cualquier
cola. Los puedes practicar de pie, sentada o incluso tumbada pero
la mejor forma es dentro de una serie de ejercicios globales, en
tu casa, desnuda y con la ventana abierta para respirar mejor. Combínalos
con la respiración: Al inspirar tensa todos los músculos
y al expirar suéltalos y deja que se relajen.
Combínalos con la visualización: Al inspirar imagina
que la energía te entra a través del ano y de la vagina
y al espirar imagina que esa energía sube por tu columna
hasta llegar a la cabeza. Intégralos con otra serie de ejercicios
más generales para lograr una mayor armonía y total
forma global de tu cuerpo. Al final de la serie de ejercicios siéntate
en una postura cómoda y relajada y medita un rato, siente
cómo la energía fluye de tu zona vaginal y se extiende
por tu cuerpo. Hazlos poco a poco, incrementando su intensidad y
frecuencia.
Si empiezas haciéndolos muchas veces sin práctica
tendrás agujetas en el ano. Tensa estos músculos durante
3 o10 segundos -la duración depende de tu práctica
hy de tu capacidad respiratoria- y luego relájalos durante
el mismo tiempo. Repite esto unas diez veces al principio para ir
aumentando hasta unas 20 diarias.
Estas contacciones y relajaciones espaciadas puedes alternarlas
con la forma rápida: contraer-relajar todo seguido sin detenerse.
BENEFICIOS.- El primer beneficio es el directamente relacionado
con la sexualidad y tu capacidad para gozar y dar gozo. Facilitan
la estimulación sexual y te preparan para tener orgasmos
más intensos. Si son positivos para todas las mujeres son
especialmente necesarios para aquellas que tengan algún tipo
de problema como: - falta de sensibilidad vaginal, dolores en el
coito, pequeñas pérdidas de orina durante las relaciones
o ante algún esfuerzo.