INICIACIÓN SEXUAL
PARTE I
En
nuestra cultura, generaciones atrás, la iniciación sexual
de los varones estaba signada por ser temprana y desprovista de afectos.
A la mujer le esperaba una larga demora hasta que el matrimonio le
trajera, como un verdadero regalo, la posibilidad de ser sexuada.
Actualmente, los mismos adolescentes han ido modificando estas pautas,
tratando así de delinear un nuevo perfil de los primeros encuentros
entre varones y mujeres. Esto no quiere decir que están exentos
de temores, dudas e interrogantes.
Todo amenaza con la ruina al joven: el amor, las ideas, la pérdida
de la familia, la entrada en el mundo de los adultos. Le es duro aprender
cuál es su lugar en el mundo.
Paul Nizan (Adén-Arabia)
Muchos preguntan si hay una edad apropiada para la iniciación
sexual: no existe ninguna edad indicada para ello.
Podemos
decir que, estadísticamente, en la Argentina, los varones se inician
alrededor de los 15 a 17 años, al igual que las chicas. Esto ha
venido cambiando con las épocas, 30 años atrás, ellos
se iniciaban entre los 13 y los 15, generalmente con prostitutas y en
grupo, o algunos más pudientes con el servicio doméstico
en su propio hogar, unos pocos con sus novias o incluso con parientes.
Luego aparecieron los saunas y las casas de masajes (antes eran las
llamadas casas de tolerancia). Para algunos varones estos comienzos
tenían una carga de ansiedad brutal, con una sensación de
decepción o de real impotencia, producto del miedo y del apuro:
muchos nos confesarían, años después en el consultorio,
que en ese debut en realidad no pudieron iniciarse.
Las mujeres en cambio, se iniciaban más cerca de los 20 y muchas
con matrimonio mediante. En este momento, es más común la
iniciación en pareja, en relaciones de noviazgo, compañerismo
o amistad y suelen tener relaciones en las propias casas, en sus propios
cuartos y, en muchos casos, con conocimiento de sus padres.
Ciertas estadísticas revelan que en el último año
del secundario sólo un 20 % no ha tenido su debut sexual. También
lo vemos reflejado en las consultas hechas en las páginas de Internet,
por jóvenes de ambos sexos menores de 18 años, preguntando
por métodos anticonceptivos o incluso por disfunciones sexuales.
Esto quizás irrite o sorprenda a muchos adultos, pero ésta
es la realidad que, y sin entrar en juicios valorativos, impera en las
sociedades occidentales actuales. Lo que pone en el tapete que, un diálogo
más abierto entre padres e hijos, de ambos sexos, sin culpas
ni recriminaciones ni actitudes dictatoriales, es una necesidad imperiosa
de nuestros tiempos.
Edades de iniciación sexual promedio en algunos países:
Argentina: varones 14.9 años, mujeres 15.7
Chile: varones 16.2, mujeres 17.2
USA: varones 14.5, mujeres 15.7
España: varones 13.1, mujeres 14.1
Los interrogantes que hemos recogido a lo largo de nuestra labor profesional
muestran que la iniciación sexual, la primera relación de
penetración, continúa siendo un hito, una experiencia
trascendente y significativa.
Los adolescentes suelen expresar tres preocupaciones fundamentales:
cómo,
cuándo y dónde (Kornhauser Rosenszvaig).
¿Existe una edad adecuada y correcta para la iniciación?
¿Hay una forma ideal para realizarla?
¿Qué significa estar preparado para ese momento?
Esta
es una etapa de gran compromiso y comienza la despedida del cuerpo
infantil (ahora recuerdo ese bello film Cuenta conmigo de Rob Reiner
basado en el cuento The body de Stephen King). No olvidemos
que esa etapa, de alguna manera, quedará grabada para siempre.
Luego del debut, ya no somos los mismos. A partir de ese momento el comportamiento
cambia: la iniciación es un símbolo de independencia, de
paso de la endogamia familiar a la exogamia, de crecimiento, de pertenencia
a otro grupo (el mundo se divide, para el joven, entre los que lo
hicieron y el de quienes todavía no lo hicieron)
y es una paso importante en la separación respecto de los
padres, a tal punto que en muchas sociedades subsisten ritos de pasaje,
con ceremonias y rituales.
Susi, 18: ¿por qué se valora tanto la virginidad
femenina y no así la masculina?
La valoración de la virginidad femenina y la obligación
de llegar como tal al matrimonio ha sido consecuencia de la dominación
masculina y la instauración de sistemas patriarcales. Para certificar
la paternidad, el varón, obligó a la mujer a la fidelidad
forzada, a la castidad prematrimonial y a la prescripción de la
virginidad hasta que la ley del matrimonio la habilitara, erogándose
para sí la posibilidad de todo lo que le prohibía a la mujer.
F. Engels supone que, como consecuencia, aparecen las figuras de la prostitución
y el adulterio. La virginidad femenina aseguraba en el macho, que su mujer,
no había sido poseída y, como sus utensilios, su propia
casa, sus animales, su herencia, también la hembra pasaba a
ser objeto de su propiedad.
Actualmente, en gran parte, se ha perdido el sentido del dominio y
el control del varón sobre la mujer; tanto chicas como muchachos,
en general, deciden con mayor libertad el momento de tener relaciones
que tiene que ver más con las ganas de hacerlo que con preceptos
morales, legales o religiosos.
En lo que respecta a los varones, en otro artículo, hemos desarrollado
la temática del varón virgen incluso con interesantes
testimonios.
DESFLORACIÓN Y DOLOR
Pablo, 18: ¿Duele la primera vez? Tengo entendido que existe
una relación entre el frenillo y su ruptura en el debut.
Cynthia, 19: ¿La primera relación sexual de una
mujer siempre es dolorosa?
Una
penetración puede ser dolorosa para ambos si se hace de manera
brusca y sin una lubricación vaginal previa. Esta es una razón
más valedera que la ruptura del himen, incluso muchas veces no
hay ni dolor ni pérdidas sanguíneas o, si las hay, es en
mínima cantidad. En otro artículo hemos desarrollado con
mayor extensión el tema del mito del himen. En el varón
no tiene por qué doler ni se corta el frenillo (un varón
puede estar toda su vida sin que se le corte, en otros casos hay que llegar
al acto quirúrgico), ya que la vagina es lo suficientemente elástica
como para permitir la penetración.
VIRGINIDAD Y CREENCIAS
Omar, 25: Aunque parezca extraño nunca tuve relaciones
sexuales y aspiro llegar al matrimonio sin haberlas tenido, considero
esto como una actitud correcta. ¿Cómo la toman Uds.?
Carmen, 53: ¿Es conveniente llegar virgen al casamiento?
Alberto, 29: Salgo con una chica desde hace dos años. Ella
es católica practicante y no quiere tener relaciones antes de casarse.
Quiero saber si la religión inhibe los sentimientos sexuales.
Con
relación a la pregunta de Alberto sobre el posible efecto inhibidor
de la religión sobre los sentimientos sexuales debemos decir que
algunas religiones en especial de las derivadas del común tronco
judeo-cristiano, han condenado y reprimido los aspectos placenteros de
la sexualidad, subordinándolos a su faceta meramente reproductiva.
Mantener o no relaciones sexuales es una decisión que deberá
quedar librada a la elección íntima de cada persona. Está
basada en los propios ideales y creencias, pero estos están influidos
siempre por sistemas de valores, presiones familiares o religiosas. Sin
embargo no hay nada criticable o censurable en la decisión de permanecer
virgen, pero del mismo modo deberá respetarse la voluntad de
quienes desean iniciarse sexualmente fuera de la ley del matrimonio.
LOS TEMORES
Noemí, 16: Yo tengo mucho miedo de perder la virginidad
y que después los hombres no me acepten.
Marta, 18: Estoy de novia hace dos años, nos queremos. Mi
novio comenzó a pedirme que hagamos el amor, sin embargo tengo
miedo de que si acepto y esta relación no continúa otros
me consideren menos por no ser virgen.
Esteban, 21: Mi novia, que no es virgen, quiere tener relaciones.
Me da miedo que ella se de cuenta de mi inexperiencia. ¿Cómo
debo actuar?
Louis, 22: ¿Cuáles son los temores más comunes
en los jóvenes que no se han iniciado en el sexo?
Creemos que los jóvenes de nuestros días ya no consideran
como un bien supremo a la virginidad. Los temores ligados a la posible
pérdida del amor o el respeto de un varón por haber accedido
a mantener relaciones sexuales con él, parecen tener más
que ver con los folletines de los años 40 que con la realidad actual.
Aunque todavía persisten prohibiciones y temores en determinados
sectores sociales y en grupos religiosos ortodoxos en los que se sigue
valorando la virginidad femenina como un bien supremo, cosa que creemos
que está relacionada con el desprecio por la mujer y el sometimiento
que ésta tiene que padecer. Además si un/a compañero/a,
novio/a, rechaza a su pareja por el mero hecho de no ser virgen se está confundiendo
la parte con el todo y se deja de valorar al otro como persona.
No existen técnicas determinadas y precisas apropiadas para el
debut, sí hay condiciones mínimas basadas en el amor,
la confianza y la seguridad mutua.
Los temores más frecuentes en las chicas son:
Al dolor
A ser dañadas
A las consecuencias sociales
A que se les note
Al embarazo
A ser una chica fácil
Al objeto que va a penetrar en su espacio interior
A ser sometidas
A ser abandonadas después
Al rechazo
A ser descubiertas por su familia
Al contagio de alguna enfermedad
Los temores más frecuentes En los varones son:
A penetrar
A la sangre
A no tener erección
A fracasar
A no saber qué hacer
A no encontrar dónde
Al ridículo
Al himen
A eyacular antes de penetrar o a irse rápido
A hacer daño
A embarazar
(Adaptado de una investigación de Kornhauser- Rosenzvaig, 1985)
¿Cuáles serían las mejores condiciones para la
iniciación sexual de los adolescentes?
Algunas de estas condiciones ya fueron comentadas pero vale la pena
reiterar algunos requisitos necesarios para asegurar una buena iniciación
sexual:
Una educación libre y responsable
Información fidedigna
Un lugar adecuado y seguro
Tiempo disponible
Método anticonceptivo seguro y confiable, adecuado y probado con
asesoramiento médico previo
Uso del profiláctico
Lograr privacidad
Saber que más rápido y mucho no es sinónimo de
mejor
Disponer de tolerancia, compresión y paciencia para con el otro
y para con uno mismo
Cariño y cuidado mutuos