
TRASTORNOS DE LA
EYACULACIÓN
EYACULACION PRECOZ

LA EYACULACIÓN precoz es una de
las disfunciones sexuales más frecuentes y condicionantes. Sus causas son
todavía desconocidas, pero aun así se han llevado a la práctica terapias
de comportamiento de fácil realización, cuya premisa fundamental es una
buena relación de pareja, junto a la firme voluntad de colaborar.
Aun detectándose en todas las zonas geográficas y en todas las clases
sociales, la eyaculación precoz sigue siendo la disfunción sexual de más
difícil determinación.
Al margen del episodio evidente de la eyaculación antes aun de la penetración,
prácticamente cada investigador tenía su propia opinión sobre la duración
"normal" de la relación sexual. Según algunos la eyaculación
podía calificarse de precoz si se producía en un plazo de treinta segundos
desde la penetración, mientras que para otros lo era si se producía
antes del minuto y medio, y para unos terceros si antes de los dos
minutos.
Algo más innovadoras fueron las opiniones de Masters y Johnson: sufría
eyaculación precoz el individuo que en al menos el 50 % de sus contactos
sexuales alcanzaba el orgasmo antes que su compañera (considerando siempre
la misma compañera). Se trataba de un criterio interesante, aunque invalidado
por el hecho de que una valoración de esta índole dependía mucho de la
facilidad o dificultad orgásmica de la compañera.
Más recientemente se ha llegado a una definición menos infundada, aunque
sería aún susceptible de una mayor definición desde el punto de vista
neurofisiológico: presenta eyaculación precoz el individuo que no percibe
o no es capaz de reconocer las sensaciones que preceden al orgasmo y que
por consiguiente se encuentra, casi sin darse cuenta, en la situación
de haber superado el "punto sin retorno", antes del cual es
aún posible controlar la situación y después del cual el orgasmo es ya
inevitable, porque se halla gobernado por un reflejo nervioso autónomo.
Un estudio hecho en EE.UU. por Alfred Kinsey en 1948 citado frecuentemente
encontró que un 80% de hombres eyaculaban antes de dos minutos
de penetrar en la vagina de sus esposas o novias. Estudios posteriores
se aproximan bastante - quizá un poco más de tiempo, pero
aún revelando eyaculación muy rápida después
de penetrar la vagina. Para hombres jóvenes en particular, ¡cuatro
minutos es casi el tiempo de vida del coito!
¿Por qué es esto?
Parece muy raro que algo como la eyaculación precoz, que está
tan en contra de nuestro gozo del placer sexual, sea algo tan común.
Después de todo, hay pocas cosas en la vida más placenteras
que un pene erecto en una vagina cálida y húmeda. Pero imagine
a nuestros ancestros, vagando por un ambiente escabroso, probablemente
en riesgo de ser matado por enemigos hostiles, o quizá incluso
por miembros de su propio grupo, entonces considere cuánto tiempo
podría permitirle al macho humano ser distraído por el
acto sexual.
No mucho, me imagino, porque mientras copula, un macho está muy
indefenso y vulnerable a los predadores. Sería de interés
de todos que este acto tomara lugar tan rápido como fuera posible,
que la penetración del macho en la vagina de la hembra condujera
a la eyaculacion tan rápido como fuera posible, y que el macho
retornara a las actividades normales - como proteger a las hembras y los
bebés, o cazar - tan pronto como pudiera.
Una estrategia efectiva, obviamente, para preservar las especies y
producir niños, pero no tan genial para el progreso evolutivo de copular
a hacer el amor en la sociedad moderna. No, desgraciadamente para el hombre
moderno, el empuje del pene en la vagina evolucionó para sentirse
bien y producir una eyaculación rápida. ¡Aún
lo hace!
¿ Qué es la Eyaculacion Precoz, prematura o rápida
?
¿Y cómo puede ser definida si la eyaculación rápida
es tan común como normal? Bueno, recuerdo mi primera experiencia
de sexo claramente - eyaculé en el momento que sentí el
calor de la vagina de mi novia alrededor de mi pene, y continué
repitiendo este patrón muchas semanas después. Nadie lo
describiría como una satisfactoria experiencia sexual, estoy seguro
(hmmm... quizá... era muy lindo, recuerdo.) Pero entonces ¿qué
sería satisfactorio? ¿Pasar diez minutos bombeando antes
de acabar? ¿Media hora? ¿Una hora? Recuerdo a un amigo contándome
mientras estábamos al final de la adolescencia que podía
realmente decidir cuándo dejarse ir y eyacular, y encontrando esta
información absolutamente sorprendente: si él y su amiga
querían uno rapidito... para lo cual debían estar muy calientes,
desde luego, él se permitía eyacular casi inmediatamente,
simplemente eligiendo no hacerlo durar; pero si querían coito prolongado,
entonces podía bombear eternamente... encontraba difícil
creer esto, porque como la mayoría de los hombres mi experiencia
era de esperar lo mejor y aún así casi siempre acabando
incontrolablemente - no es que fuera desagradable, desde ya, pero a veces
parecía decepcionante. Y este es el punto sobre la eyaculación
precoz: no es tanto sobre cuánto puede durar un sujeto, sino sobre
el hecho de que él no tiene control sobre cuándo acaba.
El objeto de la terapia para eyaculadores precoses no es solamente hacerlos
durar más, sino darles la elección sobre cuándo
eyacular.
Para la compañera, especialmente para la mujer que cree que podría
tener orgasmo por coito si solamente su hombre pudiera permanecer lo suficiente,
la eyaculacion prematura puede ser frustrante. Algunas parejas pueden
hallar en esto una fuente de grandes conflictos, aunque otras pueden tratarla
asegurándose que la mujer tenga uno o más orgasmos por estimulación
de su clítoris oral y manual antes de que su hombre la penetre,
así que sin importar lo rápido que acabe, ambos están
satisfechos. Las sensaciones de comunión y amor pueden sin embargo
ser una maravillosa parte de un incluso rápido encuentro sexual
como éste si la pareja se abraza y acaricia después. Y es
importante aceptar que para algunas parejas esto está bien: todos
somos diferentes, y quizá en ninguna otra parte más que
en las preferencias sexuales. Pero aún así, muchas parejas
quieren poder controlar su coito, y bien puede ser un problema para el
hombre no acabar antes de que la pareja esté lista.
¿Pero... no hay un problema aquí?
Todo lo dicho arriba podría sugerir que el reflejo eyaculatorio
fuera una cosa involuntaria: después de todo, si hubiese una presión
evolutiva para la eyaculación rápida, ¿no estaría
esto mejor presentado por una rápida y poderosa eyaculación
involuntaria, diseñada para depositar el esperma tan cerca del
útero como fuese posible? Ciertamente, puede estar rascándose
la cabeza desconcertado, y preguntándose cómo puede un hombre
controlar cuándo acaba - especialmente si eso es muy distinto de
su experiencia. Pero piense en la masturbación: usted puede casi
seguramente elegir cuán rápidamente eyacula cuando se masturba
- o, al menos, tiene MÁS control sobre cuán rápidamente
acaba. El objeto de esta sección es probar que usted puede ganar
suficiente control sobre su respuesta eyaculatoria para traerla bajo
su control - al menos, la mayor parte del tiempo.
Si usted ha leído la sección de sexualidad masculina en
este sitio, sobre cómo responden los hombres sexualmente, recordará
que el proceso sexual comienza con estímulos sensoriales que causan
o incrementan la excitación tanto de la mente como del cuerpo -
en la mente hay una sensación de calentura; en el cuerpo, una erección.
La estimulación aumentada del pene conduce a un estado de excitación
intensa conocida como etapa plateau o meseta, y entonces en algún
punto hay un movimiento hacia la inevitabilidad eyaculatoria y al orgasmo.
La diferencia entre hombres que acaban demasiado rápido y hombres
que no lo hacen es la cantidad de tiempo que pueden permanecer en la
meseta. Estos diagramas muestran la idea.
La pregunta es: ¿cómo aprende a desarrollar el control?
¿Cómo aprende a moverse más lentamente hasta el lado
de la excitación del gráfico, y permanece más tiempo
en la meseta antes de disparar la carga? Bueno, usted puede haber probado
cremas y lociones que pretenden hacerlo durar más - éstas
a menudo no funcionan, y ya que contienen un anestésico, tienen
el desafortunado efecto lateral de anestesiar su pene, así como
también quizá la vagina de su pareja. Puede haber probado
con emborracharse o utilizado tranquilizantes, pero ya sabemos los problemas
que le ocasionan al hacerlo constantemente. También puede haber
probado usando un condón, una estrategia que a veces realmente
funciona. Sin embargo, cuando una pareja que descansa en un condón
para el control eyaculatorio decide cambiar a, digamos, la píldora
como método anticonceptivo, el hombre puede regresar a fojas
cero.
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