EL ORGASMO
p a r t e I
En
casi todas las culturas el orgasmo fue un bien preciado y una meta anhelada
como fuente de satisfacción erótica. Considerado como el
clímax de la excitación sexual, fue, por ello mismo, promovido,
perturbado o reprimido y censurado. El hecho básico relacionado
con el orgasmo es el del placer; aunque el lector se preguntará
si acaso no estaría más relacionado con el aspecto reproductivo.
En el caso del varón lo es sólo parcialmente, puesto que
él tendrá incontables orgasmos, pero pocos de ellos destinados
a generar hijos, y en las mujeres no es necesario para que se produzca
el embarazo.
Una
de las preguntas más corrientes que trataremos de responder en
forma global es: ¿qué es el orgasmo? ¿Cómo
me puedo dar cuenta de que lo tengo? Según Masters y Johnson, es
un breve episodio de liberación física del aumento previo
de la tensión muscular, de la congestión sanguínea
pélvica y de la sensación corporal de excitación,
y la percepción subjetiva de este clímax. Esta liberación
energética se evidencia por descargas musculares rítmicas
a nivel genital; aunque también comprometen el resto del cuerpo.
Estas contracciones son sumamente placenteras para ambos sexos y producen
una sensación de alivio y relajación. Después de
ellas al hombre y a la mujer los invade una sensación de placidez,
bienestar y afecto mutuo.
Definiciones del orgasmo
Vamos a transcribir distintas definiciones del orgasmo dadas por alumnos
y alumnas de cursos de Sexología, todos profesionales en el área
de la salud y la educación, ya que creemos que son enriquecedoras:
El orgasmo es una vivencia intensamente placentera; un final en que
la sensación es un estado de no conciencia.
Es una sensación de plenitud, de confundirse con el otro y transformarse
en uno solo, y no querer que ese momento termine sino que continúe
para poder seguir gozando esas sensaciones, tan placenteras.
Es una sensación de voluptuosidad, vivencia de felicidad máxima,
de éxtasis.
La culminación necesaria de un estado de excitación gozosa,
por la cual se accede a un estado momentáneo de trance, de comunicación
o entrega total.
Es un momento esperado a veces con gran ansiedad. Un momento encontrado
a veces con facilidad... y no logrado en algunas ocasiones.
Es la culminación del acto sexual y el momento de mayor sensación,
con pérdida del dominio de sí mismo.
Se podría equiparar al estado de éxtasis... pero, ¡cómo
definir el éxtasis!
Es una sensación que me permite sentirme bien después de
una relación sexual, y que yo deseo tener ardientemente en el curso
de ésta.
Describir el orgasmo es como pretender explicar la caída libre
de un paracaidista, el vuelo de una gaviota o el mar. Tiene que ver con
sentir, pero también con amar, confiar, entregarse, ver, tocar,
escuchar y, al mismo tiempo, olvidarlo todo: es dejar de ser por un
instante.
El orgasmo es como una sensación de plenitud, placer infinito,
máxima excitación incontrolada y que despierta todas
las fibras del cuerpo.
Es una sensación extremadamente placentera que marca la culminación
de la respuesta sexual. El placer experimentado difícilmente pueda
ser equiparado a otro obtenido en otras circunstancias. Podría
decirse que es como un abandonar nuestro propio cuerpo y sentir que
no existe tiempo ni espacio. Durante el orgasmo se siente que todo
se pierde y todo se gana. Es como sentirse inmerso en un mundo nuevo
e impensable.
Es la sensación de placer máximo, al punto tal que, si
se prolonga, se convierte en inaguantable. Todo el ser, físico
y mental, está comprometido. Es como si todo uno quedara detenido
en ese momento. Todo nuestro ser corre a alcanzarlo y nos elevamos
a la cumbre.
El orgasmo es una sensación sumamente placentera e implica la
posibilidad de abandonarse a las sensaciones eróticas.
El orgasmo es algo esperado, una necesaria quietud y soledad en el
momento culminante. Dan ganas de repetirlo y me satisface y doy satisfacción
al otro. Es un momento en el cual más siento al otro, pero a la
vez más solo estoy.
El orgasmo es una sensación absolutamente subjetiva: es como sentir
que toda la existencia se condensa en un instante, se expande y explota
en un grito de plenitud y triunfo. Es como perderse en el infinito y salir
de él, es ganar energía, fuerza, vitalidad; es como sumergirse
en un oleaje profundo y rítmico que nos arroja a la superficie
clara y vital...
Algunas preguntas
Laura, 35 años: ¿Para qué sirve fisiológicamente
el orgasmo femenino?
Como se desprende de lo que dijimos antes tiene un efecto liberador
de la tensión placentera acumulada. Si éste no se produce;
puede ser causa de congestión pélvica con dolores difusos
y malestares que nunca terminan de diagnosticarse bien. Básicamente,
la función es, desde lo fisiológico, la descongestión
tensional y, desde lo subjetivo, la intensa vivencia del placer.
Claudia, 34 años: Todos los orgasmos son iguales?
La
percepción de la respuesta orgásmica varía según
la intensidad, la duración, la cantidad, el grado de excitación,
el cansancio y las tensiones previas; si uno está de buen o
mal humor. Podríamos decir, entonces, que hay distintas cualidades
de percepción del orgasmo; por lo tanto, no todos los orgasmos
son vividos de igual manera.
Hugo, 22 años: ¿La mujer se da cuenta cuando
tiene orgasmos?
En general, la mujer, dentro de las diferencias de matices,
percibe con claridad cuando alcanza su orgasmo: va aprendiendo a reconocerlo
de una u otra manera. Muchas mujeres cuando el varón les pregunta:
"¿Terminaste?", contestan "No sé si llegué,
creo que sí". No compartimos mucho esta valoración,
aclarando que puede haber orgasmos y "orgasmitos" (en uno y
otro sexo); pero cuando una mujer tiene su orgasmo no duda de lo que sintió.
Ver Continuación :