Anticoncepción de emergencia o anticoncepción
postcoital
Se conoce como anticoncepción de emergencia o anticoncepción postcoital
a la que se practica después de una relación sexual no protegida. Relación
sexual no protegida es aquella que mantiene la mujer que no está empleando
ningún método anticonceptivo o que ha experimentado falla, antes o durante
el coito, del método anticonceptivo que usa habitualmente.
Importancia de la anticoncepción
de emergencia.
La bibliografía internacional indica que alrededor del 60% de los
embarazos no han sido planeados. La Argentina no escapa a esta realidad.
Más de la mitad de estos embarazos que llamaremos "no deseados" o "accidentales",
ocurren en mujeres que mantienen relaciones sexuales sin protección
anticonceptiva. En nuestro país, donde el empleo de métodos anticonceptivos
seguros está por debajo del 50%, esta situación se agrava.
Las razones para el no empleo de anticoncepctivos son varias, entre
la que se pueden mencionar:
Desconocimiento
Imposibilidad de obtenerlos
Molestias que ocasionan su empleo
Interferencia durante el acto coital
Relaciones sexuales en forma ocasional o no prevista
Consumo de drogas
El embarazo que se produce a pesar del empleo de anticonceptivos
puede deberse a la falla de éstos, como por ejemplo:
Ruptura o deslizamiento del condón fuera del pene
Mala colocación o deslizamiento del diafragma
Eyaculación vestibular o vaginal en el coito interrupto
Aparición de signos físicos de ovulación inmediatamente después de la
relación sexual
Interacciones del anticonceptivo con otras drogas
¿Qué hacer?
Después de haber mantenido una relación sexual sin la protección
adecuada, todavía es posible evitar el embarazo mediante el uso del
denominado "anticonceptivo de emergencia", siempre que se utilice dentro
de los tres días (72 horas) posteriores a la relación sexual.
Los anticonceptivos de emergencia contienen hormonas sexuales femeninas
idénticas a la de los anticonceptivos hormonales tradicionales, pero
en dosis diferentes, adecuadas a esta finalidad.
La anticoncepción de emergencia cuando es administrada en el momento
apropiado puede actuar de diferentes maneras: impidiendo la llegada
de los espermatozoides al óvulo o evitando la unión entre ambos.
Es importante destacar que la anticoncepción de emergencia impide el
embarazo, pero no induce el aborto.
Una vez que el cigoto ha anidado en el útero dando comienzo al embarazo
su empleo no dará ningún resultado.
La eficacia de los anticonceptivos de emergencia es elevada cuando se
usan correctamente dentro de los tres días de haber mantenido una relación
sexual desprotegida, aunque conviene recordar que como ningún método
anticonceptivo proporciona una protección total.
Puede emplearse también cuando existen dudas sobre el método que se
está empleando.
Métodos de anticoncepción postcoital.
Desde la más remota antigüedad se han utilizado distintas preparaciones
que introducidas en la vagina después del coito, estaban destinadas
a evitar el embarazo.
La ducha vaginal, aunque ineficaz, es todavía ampliamente usada, sobre
todo en sectores de escaso nivel educativo y poca información.
Desde el punto de vista científico existen tres métodos que pueden ser
empleados como anticonceptivos de emergencia:
El empleo de hormonas (píldoras) dentro de las 72 posteriores al coito
es el más eficaz y probado en el mundo.
La colocación de un DIU, que es el método indicado si han pasado más
de 72 horas del coito.
Empleo de la anticoncepción de emergencia.
Su empleo está indicado cuando se ha mantenido una relación sexual
sin protección anticonceptiva o cuando el método de barrera que está
empleando la pareja ha fallado (ruptura del condón o desplazamiento
del diafragma).
Así mismo resulta de especial utilidad ante la sospecha de expulsión
del DIU o ante el olvido de la toma de píldoras anticonceptivas.