
LA PUBERTAD PRECOZ
La aparición de signos de madurez sexual antes de la edad
fisiológico recibe el nombre de pubertad precoz. La edad de aparición
de la pubertad varía notablemente de una población a otra; en nuestro
país los límites inferiores suelen ser los 9 años para el varón y los
8 años para la mujer. Entre las distintas formas de pubertad precoz es
necesario distinguir la pubertad precoz verdadera y la pseudopubertad
precoz.
La pubertad precoz verdadera se caracteriza por la maduración de las gónadas (ovarios en la mujer
y testículos en el varón), de los genitales y de los caracteres sexuales
secundarios (pelos, aspecto físico, mamas etc.), según una secuencia superponible
en sus mecanismos y características a la de la pubertad fisiológica. La
pubertad precoz verdadera es secundaria a la estimulación hormonal hipotálamo-hipofisiaria
y se asocia en las niñas a ciclos menstruales y en los varones a producción
de esperma.
La pubertad precoz verdadera puede desencadenarse como consecuencia de distintas causas,
que sin embargo suelen tener casi constantemente como común denominador
una lesión del sistema nervioso central, y más concretamente de la región
hipotalámica. Tales circunstancias se dan en los siguientes casos: tumores
cerebrales, gliomas, craneofaringiomas, astrocitomas, hamartomas; tumores
de la epífisis; y lesiones granulomatosas (sarcoidosis, tuberculosis)
de la región hipotalámica.
En la displasia fibrosa ósea difusa (síndrome de Albright)
la pubertad precoz verdadera tiene su causa en la deformación de los huesos
de la base del cráneo, que debido a un efecto de compresión local estimula
la región hipotalámica. En la mayor parte de los casos de pubertad precoz
verdadera, sobre todo en la mujer, no es posible sin embargo identificar
una causa responsable de la maduración sexual. Ni tan siquiera con los
estudios diagnósticos más modernos y específicos (tomografía axial computerizada,
estratigrafía) es posible poner de manifiesto lesiones anatómicas del
encéfalo. En estos casos, definidos como de pubertad precoz verdadera
e idiopática, se hallan evidentemente en juego alteraciones de orden funcional
de los mecanismos nerviosos, que reprimen, en edad puberal, la activación
del sistema hipotálamo-hipófisis-gónadas.
Desde el punto de vista práctico, las consecuencias de
la pubertad precoz verdadera varían notablemente en función de que se
trate de una forma idiopática o de una forma secundaria a un proceso patológico
del cerebro. En este segundo caso la gravedad de la enfermedad se halla
estrechamente ligada a la naturaleza del proceso originario (tumor cerebral,
lesión granulomatosa), a su localización y a la posibilidad de extirpación
quirúrgica. En los casos de pubertad precoz verdadera e idiopática la
maduración sexual carece de por sí de repercusiones sobre el metabolismo
y sobre el funcionamiento del aparato genital. Las consecuencias guardan
fundamentalmente relación con la detención precoz del crecimiento y los
problemas de orden psicológico que debe afrontar el niño en su relación
con los demás niños de su edad. En la pseudopubertad precoz se produce
desarrollo de los genitales y de los caracteres sexuales secundarios,
sin maduración de las gónadas. Se debe a la producción patológica de hormonas
sexuales por parte de las suprarrenales o de un tumor de las gónadas.
Las hormonas gonadales presentes en el torrente circulatorio dan lugar
al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, pero bloquean la
secreción de las gonadotropinas e inhiben el desarrollo de las gónadas.
La esterilidad es constante, con ausencia de ciclos menstruales en la
mujer y de producción de espermatozoides en el varón, En la pseudopubertad
precoz el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios puede tener
lugar en armonía con el sexo genético (pseudopubertad isosexual), o bien
en discordancia con éste (pseudopubertad heterosexual), por lo que aparecen
signos de masculinización en la mujer y de feminización en el varón.
La pseudopubertad precoz se caracteriza en el varón por un aumento precoz de los órganos genitales
y por el crecimiento en estatura (macrogenitosomíal), en contraste con
la presencia de testículos pequeños de tipo infantil. Los caracteres sexuales
secundarios suelen estar presentes, sobre todo en lo referente al desarrollo
de los pelos.
La pseudopubertad precoz se debe en el varón a una producción excesiva de andrógenos, bien de
origen suprarrenal en caso de tumor o de hiperplasia suprarrenal, o bien
de origen gonadal, por tumores testiculares. Se han descrito también casos
secundarios a neoplasias de órganos no endocrinos, que segregan gonadotropina
coriónica (HCG).
En la mujer, la pseudopubertad precoz
de tipo isosexual tiene su origen en tumores ováricos productores de estrógenos.
La pseudopubertad precoz heterosexual, caracterizada por desarrollo anormal
del clítoris y aparición de caracteres sexuales secundarios de tipo masculino,
se debe a la hipersecrecion de andrógenos por parte de tumores suprarrenales.
Ciertas deficiencias enzimáticas responsables de hiperpíasia suprarrenal
congénita provocan también en la mujer, además de pseudohermafroditismo,
pseudopubertad precoz heterosexual.
Existen además formas de pubertad precoz incompleta cuando
se desarrolla precozmente un carácter sexual aislado. Las formas más frecuentes
son el desarrollo de las mamas en la mujer y de los pelos púbicos. Se
trata de anomalías de desarrollo no asociadas a alteraciones de orden
hormonal, observables en chicos de la misma edad y, en general, sin gravedad;
se cree que se deben a una reacción particular de los tejidos periféricos
frente a la acción de las hormonas gonadales.
Pueden también aparecer signos de maduración sexual precoz
en caso de neoplasias productoras de gonadotropinas. Esta condición de
disfunción endocrina secundaria a una neoplasia se observa de forma excepcional
en la edad prepuberal, dado que es muy rara la aparición de formas neoplásicas
de este tipo en la adolescencia.
Cabe por último recordar los casos, nada
raros por otro lado, de pubertad precoz por administración de fármacos
o por presencia en los alimentos de pequeñas cantidades de hormonas sexuales,
administradas al ganado con objeto de acelerar su crecimiento. Suele tratarse
de formas de pubertad precoz incompleta.
